¿Como invertir en startups y ganar?

Después de años de experiencia y cerca de medio centenar de rondas de inversión con éxito ( y unas pocas rondas que no se cerraron con éxito), hemos acumulado mucho conocimiento acerca de cómo funciona la inversión en startups, especialmente en un sector muy rentable y muy complejo como es el de Salud & Biotecnología.

La experiencia de estos años nos muestra que, si bien el análisis de oportunidades de inversión en startups biotecnológicas puede ser extremadamente complejo, las reglas básicas para invertir requieren poco más que una aplicación discreta y prudente del sentido común.

De eso, afortunadamente, todos tenemos (más o menos) y es fácil basar una estrategia sencilla y efectiva de inversión sobre algunas reglas esenciales que todos podemos entender y que tratamos de explicar aquí.

Estás comprando acciones -en realidad, se llaman participaciones, pero por simplicidad seguiremos llamándolas acciones– de una empresa que está empezando a funcionar, y que en poco tiempo puede pasar de valer muy poco a tener un valor de mercado alto.

En ese momento, esas acciones que compraste por pocos euros podrián valer cinco, diez o cien veces más de lo que pagaste por ellas. En cambio, si la empresa no funciona bien, puedes llegar a perder toda tu inversión.

Es importante recalcar esto: la esencia del crowdfunding de inversión es darte la oportunidad de hacer pequeñas inversiones de alto impacto y alta rentabilidad,  aceptando que algunas de ellas pueden no dar beneficios.

EN CIFRAS

Típicamente, cada startup en la que inviertes:

  • podrá darte una rentabilidad del orden del 1000%
  • seguramente no recibirás tu dinero hasta dentro de 2-6 años,
  • tiene aproximadamente 1 probabilidad entre 5 de darte beneficios.

¿Qué riesgos existen y por qué?

Las probabilidades de éxito de una empresa son limitadas. Los mercados cambian, las leyes fluctúan, Hacienda siempre acecha y hasta los proyectos más prometedores pueden naufragar. Las empresas pequeñas, por ejemplo, son muy vulnerables a riesgos financieros: los impagos o la falta de acceso al crédito pueden matar incluso a empresas que en teoría funcionan muy bien.

Otro riesgo típico es que muchas de estas empresas dependen de uno o dos empleados clave; si estos abandonan (o se deprimen, o enferman, o cualquier otra cosa) la empresa puede dejar de funcionar.

También suele ocurrir que se disponga de poca información o información falsa antes de invertir; muchos inversores han descubierto después de comprar acciones en ese negociete “que era cosa segura” que en realidad la empresa tenía fuertes deudas, o que las patentes de la empresa no existían, o cualquier otra cosa*.

Como consecuencia de todos estos riesgos (y muchos más), tan sólo una de cada siete startups consigue cumplir con su plan de negocio y dar grandes beneficios en algún momento (es decir, rentabilidades por encima del 50% anual), y más o menos 4 de cada 10 jamás llegan a devolver dinero a sus inversores.

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Si no tienes mucha experiencia, puedes limitar este riesgo invirtiendo sólo con profesionales, o a través de una plataforma como Capital Cell. Operamos bajo supervisión de la CNMV, y nos aseguramos que sólo publicamos proyectos cuando:

  • El plan de negocio ha sido analizado por un experto financiero, un equipo de analistas científicos y un equipo legal
  • Hemos comprobado toda la documentación de la empresa
  • Hemos revisado la existencia de patentes y/o registros de marca
  • Hemos comprobado las incidencias de crédito de la empresa y sus socios
  • Y un largo etcétera de comprobaciones realmente aburridas

Aquí puedes ver cómo seleccionamos y validamos a las empresas.

Sí, invertir en startups puede ser muy rentable, y la Biomedicina es uno de los sectores de inversión más rentable del mundo desde 2008. La inversión en Biotecnología ofrecía una rentabilidad media del 27% a finales de 2014, con una ligera baja en 2016 que sitúa la rentabilidad media del Biotech en los últimos 10 años en un más que respetable 17,9% anual.

Pero sólo conseguirás rentabilidades de este orden si inviertes de manera racional: algunas de las startups en que inviertas van a multiplicar tu dinero por 4, por 7 o por 25, mientras que otras lo multiplicarán por 0. Es muy importante que entiendas que no hay rentabilidades altas sin altos riesgos, de la misma manera que no hay inversiones de bajo riesgo que tengan altas rentabilidades.

A pesar del riesgo, entidades como Mutuas de Pensiones, inversores gubernamentales o bancos tradicionales invierten cada año miles de millones de euros en startups biotecnológicas. ¿Por qué esos inversores de perfil super-tradicional y alérgicos al riesgo invierten en empresas tan volátiles?

La respuesta es simple: el riesgo de invertir en startups se puede mitigar fácilmente aplicando únicamente el sentido común y diversificando.

Y a continuación, lo menos básico:

No invertir demasiado

La primera regla es: no inviertas demasiado dinero en startups.

Una clave de la inversión en startups es que es íliquida, es decir, que una vez hayas comprado acciones de una startup no podrás volver a convertirlas en dinero líquido cuando tú quieras.

Por tanto, el riesgo que estás tomando si inviertes demasiado dinero no es tanto que puedas perderlo como el hecho de que no podrás recuperarlo cuando quieras; habrás realizado una inversión a largo plazo, por lo que no debes invertir dinero que necesites para vivir.

Típicamente, el dinero que no necesitas para vivir es tu Capital Invertible, y podría definirse como «ese dinero que está sin tocar en el banco desde hace al menos un año». De todos modos, tú mismo deberías juzgar de cuánto dinero dispones para invertir y cuanto necesitas guardarte para pagar la comida, el alquiler, el Netflix y las clases de natación de la nena 🙂

Todo ese capital invertible debería repartirse entre diferentes tipos de inversión: Bolsa (alto riesgo, pero puedes recuperar tu dinero cuando quieras), Deuda pública (alta seguridad, baja rentabilidad, recuperable a largo plazo), Banca de inversión (rentabilidad media, recuperable en cualquier momento)… y entre un 10% y un 20% de tu capital invertible deberías destinarlo a la inversión en startups.

Es importante que este porcentaje no sea del 0%… aunque sea arriesgado, invertir en startups es rentable, y es una de las mejores maneras que tienes de apoyar la innovación y fomentar el empleo de calidad. Y gracias al crowdfunding puedes invertir desde muy poco dinero – ¿por qué no invertir 1000 o 6000 euros en empresas que pueden devolverte miles de euros si va bien?

  •  Prueba nuestra calculadora para saber cuánto puedes llegar a ganar según en qué productos financieros inviertas.

Esta es, sin duda, la regla más importante.

El principio es sencillo: estás “apostando” por empresas que tienen un 10%-50% de probabilidades de dar beneficios, pero que si lo hacen multiplicarán tu dinero por 5, por 10 o por 20; por tanto, y por pura lógica, debes invertir en más de una empresa.

Si repartes tu inversión entre al menos 6-7 empresas de diferentes tienes muchas probabilidades de conseguir beneficios – sólo necesitas que una de esas empresas sea rentable para tener rentabilidades del orden del 5-10%, y si dos de ellas son rentables puedes tener rentabilidades del orden del 15-20%.

No existe una cifra mágica de cuántas startups deberías tener en cartera… o mejor dicho, ¡existen demasiadas opiniones! Nuestra orientación sería que lo ideal son 15-20 si te lo puedes permitir – y si no, al menos 6 o 7.

Te recomendamos que hagas una tabla como esta para tus inversiones y asignes una rentabilidad de 0 a tres de cada 4 empresas – aún así, ¡deberías ganar dinero!

TABLA RENTABILIDAD

EmpresaInversiónEstimación x% probabilidadesPotencial
Ability Pharma1000720%7.000€
Fesia1000520%5.000 €
MJN1000520%5.000€
Anapphylaxis10001020%10.000€
Bionure10001220%12.000€
Oxolife10001220%12.000€
Total600051.000€

* IMPORTANTE: Esta tabla está enormemente simplificada y, por supuesto, la realidad es algo más complicada.

Si tienes dinero parado en la cuenta bancaria, recuerda que ¡debes mover tu capital! Esos euros que tienes tirados en el banco te están haciendo perder entre un 2% y un 4% anual, como un globo que se desinfla.

10.000 euros que no se tocan se convierten en 9.500 en un año gracias a la inflación, los impuestos y las comisiones bancarias. Es muy importante que, si puedes repartir tu dinero en pequeñas inversiones, no dejes de invertir en cualquier proyecto que te haga ilusión. La posibilidad de tener un enorme rendimiento habiendo apoyado una empresa que te gusta es demasiado interesante como para dejarla escapar así como así.

Finalmente, no olvides por qué estás aquí. No has venido a Capital Cell únicamente porque quieres ganar dinero, sino porque quieres cambiar el mundo. Utiliza tu dinero, tómate el tiempo y el esfuerzo de decidir qué quieres hacer con él y conviértete en un ciudadano responsable con su capital. La próxima vez que las noticias te informen de que la industria bancaria ha generado alguna catástrofe… intenta que no lo hayan podido hacer con tu dinero 🙂

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