Después de más de 3 años de trabajo y 25 rondas de inversión con éxito (todas ellas en empresas que siguen activas) pensamos que, después de todo, algunos de nuestros fundamentos básicos sobre inversión no deben ser tan malos.

La experiencia de estos tres años nos ha mostrado que, si bien el análisis de oportunidades de inversión en startups biotecnológicas es extremadamente complejo, las reglas para invertir requieren poco más que aplicar el sentido común. Estos son algunos consejos básicos y no tan básicos que hemos ido siguiendo durante estos años.

Estás comprando acciones -en realidad, se llaman participaciones, pero por ahora seguiremos llamándolas acciones– de una empresa que está empezando a funcionar, y que en poco tiempo puede pasar de valer muy poco a tener un valor de mercado alto. En ese momento, esas acciones que compraste por pocos euros podrán valer cinco, diez o cien veces más de lo que pagaste por ellas. En cambio, si la empresa no funciona bien, puedes llegar a perder toda tu inversión.

Es importante recalcar esto: la esencia del crowdfunding de inversión es tener la oportunidad de hacer pequeñas inversiones de alto impacto y alta rentabilidad, aún sabiendo que algunas de ellas pueden no dar beneficios.

EN CIFRAS

Típicamente, estás haciendo una inversión cuya rentabilidad será del orden del 200%-1000% pero que no podrás recuperar hasta dentro de 2-6 años, y que tiene una probabilidad entre 5 de darte beneficios.

¿Qué riesgos existen y por qué?

Las probabilidades de éxito de una empresa son limitadas. Los mercados cambian, las leyes fluctúan, Hacienda siempre acecha y hasta los proyectos más prometedores pueden naufragar. Por ejemplo: las empresas pequeñas son muy vulnerables a riesgos financieros. Los impagos o la falta de acceso al crédito pueden matar incluso a empresas que funcionan muy bien.

Otro riesgo típico es que muchas de estas empresas dependen de uno o dos empleados clave; si estos abandonan (o se deprimen, o enferman, o cualquier otra cosa) la empresa puede dejar de funcionar. También suele ocurrir que se disponga de poca información o información falsa antes de invertir. Muchos inversores han descubierto después de comprar acciones en ese negociete “que era cosa segura” que en realidad la empresa tenía fuertes deudas, o que las patentes de la empresa no existían, o cualquier otra cosa*.

Como consecuencia de todos estos riesgos (y muchos más), tan sólo una de cada cinco empresas consigue cumplir con su plan de negocio y dar beneficios en algún momento, y más o menos 4 de cada 10 jamás llegan a recuperar ni un euro para sus inversores.

* Cuña publicitaria

Si no tienes mucha experiencia, puedes limitar este riesgo invirtiendo sólo con profesionales, o a través de una plataforma como Capital Cell. Operamos bajo supervisión de la CNMV, y nos aseguramos que sólo publicamos proyectos cuando:

  • El plan de negocio ha sido analizado por un experto financiero, un equipo de analistas científicos y un equipo legal
  • Hemos comprobado toda la documentación de la empresa
  • Hemos revisado la existencia de patentes y/o registros de marca
  • Hemos comprobado las incidencias de crédito de la empresa y sus socios
  • Y un largo etcétera de comprobaciones realmente aburridas

Aquí puedes ver cómo seleccionamos y validamos a las empresas.

Sí, invertir en startups puede ser muy rentable, y la Biomedicina es uno de los sectores de inversión más rentable del mundo desde 2008. La inversión en Biotecnología ofrecía una rentabilidad media del 27% a finales de 2014. Pero sólo conseguirás rentabilidades reales si inviertes de manera racional: algunas empresas van a multiplicar tu dinero por 4, 7 o 25, mientras que otras lo multiplicarán por 0. Es muy importante entender que no hay rentabilidades altas sin altos riesgos – la mayoría de los cuales se pueden mitigar simplemente aplicando el sentido común.

 

Y a continuación, lo menos básico:

¿Cuánto debo invertir?

Lo más importante a la hora de decidir cómo invertir en startups no es tanto que puedas perder tu dinero sino el hecho de que no puedes recuperarlo cuando quieras; es una inversión a largo plazo, por lo que no debes invertir dinero que necesites para vivir. Típicamente, el “dinero que no necesitas” podría ser ese dinero que está sin tocar en el banco desde hace al menos un año. De todos modos, tú mismo deberías juzgar de cuánto dinero dispones para invertir.

Todo ese capital invertible debería repartirse entre diferentes tipos de inversión: Bolsa (alto riesgo, pero puedes recuperar tu dinero cuando quieras), Deuda pública (alta seguridad, recuperable a largo plazo), Banca de inversión (rentabilidad media, recuperable en cualquier momento)… y entre un 10% y un 20% de tu capital invertible deberías destinarlo a la inversión en startups.

Es importante que este porcentaje no sea del 0%. Aunque sea arriesgado, gracias al crowdfunding puedes invertir desde muy poco dinero – ¿por qué no invertir 100 euros en una empresa que puede devolverte miles de euros si va bien?

Esta es, probablemente, la regla más importante. Es sencillo, estás “apostando” por empresas que tienen un 10%-50% de probabilidades de dar beneficios, pero que si lo hacen multiplicarán tu dinero por 5, por 10 o por 20; por tanto, y por pura lógica, debes invertir en más de una empresa. Si repartes tu inversión entre otras 3 empresas de diferentes sectores y con diferentes perfiles de riesgo tienes muchas más probabilidades de conseguir beneficios – sólo necesitas que una de las empresas sea rentable.

Te recomendamos que hagas una tabla como esta para tus inversiones y asignes una rentabilidad de 0 a tres de cada 4 empresas – aún así, deberías ganar dinero.

TABLA RENTABILIDAD

EmpresaInversiónEstimación x% probabilidadesRentabilidad
Ability Pharma1000720%7.000€
Tech4Freedom1000920%9.000€
MJN1000520%5.000€
Anapphylaxis10001020%10.000€
Total400031.000€

* IMPORTANTE: Esta tabla está enormemente simplificada y, por supuesto, la realidad es algo más complicada.

Si tienes dinero parado en la cuenta bancaria, recuerda que ¡debes mover tu capital! Esos euros que tienes tirados en el banco te están haciendo perder entre un 2% y un 4% anual, como un globo que se desinfla. 10.000 euros que no se tocan se convierten en 9.500 en un año gracias a la inflación, los impuestos y las comisiones bancarias. Es muy importante que, si puedes repartir tu dinero en pequeñas inversiones, no dejes de invertir en cualquier proyecto que te haga ilusión. La posibilidad de tener un enorme rendimiento habiendo apoyado una empresa que te gusta es demasiado interesante como para dejarla escapar así como así.

Finalmente, no olvides por qué estás aquí. No has venido a Capital Cell únicamente porque quieres ganar dinero, sino porque quieres cambiar el mundo. Utiliza tu dinero, tómate el tiempo y el esfuerzo de decidir qué quieres hacer con él y conviértete en un ciudadano responsable con su capital. La próxima vez que las noticias te informen de que la industria bancaria ha generado alguna catástrofe, ¡asegúrate de que no lo hayan podido hacer con tu dinero!